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¿Deben los sponsors del Mundial de Catar sacar tarjeta roja a la FIFA?

AnunciantesLos polémicas que orbitan en torno al Mundial de Catar están poniendo en un dificilísimo brete a los sponsors

Los goles en propia de los sponsors en el Mundial de Catar

¿Deben los sponsors del Mundial de Catar sacar tarjeta roja a la FIFA?

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

Los sponsors del Mundial de Catar han realizado un desembolso millonario para estar presentes en una competición lastrada por un borboteo incesante de meteduras de pata.

En los tiempos que corren las marcas beben los vientos por el propósito. Sin embargo, lamentablemente no todas las marcas se aferran a él como a un clavo ardiendo. Y solo hay manera de saber si el propósito que las marcas abanderan con tantísimo orgullo es de verdad (o meramente de boquilla) cuando las cosas de ponen feas. Es lo que está sucediendo en el Mundial de Catar en estos momentos. Gracias a la FIFA (y las controvertidas decisiones que ha tomado al calor de este campeonato) los sponsors del Campeonato Mundial de Fútbol tienen ahora una oportunidad única de demostrar que no solo hablan (por los codos) sobre el propósito sino que también tienen la osadía de actuar en base a él.

El Mundial de Catar, quizás el más polémico de los últimos años, está acaparando más titulares por asuntos extradeportivos que por lo que acontece de verdad en el terreno de juego. Los brazaletes arcoíris «One Love» que los capitanes de ochos selecciones iban a portar en el Mundial de Fútbol que se celebra actualmente en el país de Oriente Medio prendieron la mecha de la polémica hace un par de días. ¿El motivo? La FIFA amenazó a los combinados nacionales involucrados en esta iniciativa con sancionar con la tarjeta amarilla antes del pitido de inicio de los partidos a todos aquellos jugadores que luciesen el brazalete de la discordia en el terreno de juego. Y las selecciones se plegaron finalmente a los deseos de la FIFA y renunciaron al brazalete «One Love».

Es evidente que la FIFA está postrada a los pies de un país anfitrión, Catar, que ha pagado miles de millones para acoger la celebración Mundial de Fútbol y no tiene, sin embargo, dinero suficiente para cubrir un tupido velo sobre la violación sistemática de los derechos humanos que tiene lugar en su territorio, explica Marco Saal en un artículo para Horizont.

La FIFA ha tomado a todas luces la senda equivocada, pero si hay alguien capaz de hacer entrar en razón a este organismo, esos son los patrocinadores, que son, al fin y al cabo, quienes llenan hasta la bandera las arcas del máximo órgano rector del fútbol.

Los sponsors deberían comenzar a cuestionar el valor publicitario asociado a un torneo donde los símbolos en favor de los derechos humanos, la diversidad y la inclusión son vilmente desterrados para que no lleguen jamás a ojos del gran público (como si fueran ofensivos).

¿Se están marcando los sponsors del Mundial un gol en propia puerta?

El daño infligido por el Mundial de Catar a los patrocinadores es ya inmenso, y no solo para el sponsor oficial Budweiser que, pese a los acuerdos rubricados previamente con la FIFA, no podrá servir cerveza en los estadios. Budweiser, adidas, Coca-Cola, McDonald’s, Visa, Hyundai y otros sponsors del Mundial de Catar han realizado un desembolso millonario para estar presentes en una competición lastrada por un borboteo incesante de meteduras de pata.

Y tales meteduras de pata incrementan inevitablemente las posibilidades de que las marcas involucradas en el torneo no solo no logren dar fuelle a sus ventas sino que sufran además un eventual boicot por parte de los consumidores. Además, y en vista de que las audiencias en televisión de los partidos del Mundial de Catar podrían ser considerablemente más bajas que en anteriores torneos, la visibilidad de los patrocinadores del Mundial se verá mermada también de manera casi impepinable.

Cabe preguntarse en este sentido si los sponsors del Mundial de Catar no se estarán marcando en realidad un gol en propia puerta. Así lo sugieren al menos los acalorados debates que están teniendo lugar actualmente en Twitter, Facebook y YouTube.

Pese a que la mayor parte de los patrocinadores involucrados en el Mundial ha preferido simplemente mirar hacia otro lado, hay uno, la cadena alemana de supermercados Rewe, que ha tenido el coraje de cortar amarras con la Federación Alemana de Fútbol (DFB) tras el escándalo de los brazaletes arcoíris. Rewe, que ya en octubre anunció que no prorrogaría su patrocinio de la DFB, ha decidido dinamitar su relación contractual con la selección alemana de fútbol de manera prematura y con efectos inmediatos.

A Rewe su «divorcio» prematuro de la DFB le supondrá inevitablemente pérdidas económicas, pero quizás tales pérdidas, aunque cuantiosas, sean en todo caso preferibles a que su marca siga vinculada a un torneo donde el poderoso caballero don dinero parece estar haciendo todo lo posible para masacrar al propósito.

Los sponsors no se merecen un Mundial como el que se está disputando actualmente en Catar y deberían hacérselo saber de una vez por todas (dentro y fuera del campo) a un organismo a todas luces carcomido por la corrupción como la FIFA, concluye Saal.

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