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MarketingEn la era poscovid el marketing debería dar respuesta a los múltiples problemas que lo lastran desde hace tiempo

Cómo devolver al marketing el brío perdido en la era poscovid

5 "medicinas" para curar al marketing de su anemia crónica en la era poscovid

El marketing necesita reinventarse con urgencia, sobre todo ahora que se inaugura la nueva era poscovid. Y estas son las "medicinas" a las que debería recurrir la industria marketera para sanar de una vez por todas.

Del vientre de la pandemia ha emergido toda una pléyade de desafíos para los marketeros. Pero los retos con los que lidian en su día a día los profesionales del marketing van mucho allá del COVID-19 (ese al que la humanidad parece decidida a vencer de una vez por todas).

Durante años el marketing ha sido objeto de múltiples reestructuraciones con el último objetivo de pegarse como una lapa al cliente. Sin embargo, tales esfuerzos se han traducido paradójicamente en el efecto contrario.

Además, mientras los CMOs deben gestionar complejísimos porfolios que parecen crecer por momentos, surge también la necesidad de proveerse de más equipos especializados, lo que redunda en último término en la creación de silos.

Todos y estos factores han abocado al marketing a la inevitable disfunción, la misma que el coronavirus expuso de manera absolutamente brutal.

Es más que evidente que el marketing necesita reinventarse con urgencia, sobre todo ahora que se inaugura la nueva era poscovid. De acuerdo con un artículo de Jeannine Falcone (Accenture Interactive) publicado por Warc, estas las «medicinas» a las que debería recurrir la industria marketera para sanar de una vez por todas:

1. Lograr que todo orbite en torno al propósito (y a los clientes)

Aunque la era poscovid está preñada lamentablemente de muy pocas certezas, nadie duda a día de hoy que el propósito ocupará un lugar muy destacado en la lista de prioridades del consumidor.

El cliente busca a marcas capaces de poner sobre la mesa nuevas experiencias enfocadas a la confianza, la conveniencia, la relevancia y la empatía. El consumidor reclama a las marcas lo mismo que se exige a sí mismo. No en vano, la mitad de los consumidores confiesa haber revisado por completo su lista de propósitos personales en los últimos doce meses. Y desean, por lo tanto, que los valores de las marcas estén alineados con los suyos propios.

Ocho de cada diez consumidores aseguran que el propósito es al menos tan importante para ellos como la experiencia de cliente.

El propósito no obra solo milagros atrayendo (para no soltar) al cliente sino que es también un fenomenal imán para conquistar al mejor talento (que es también esencial para dar fuelle al departamento de marketing).

2. Respetar la creatividad

Los marketeros mejor avenidos con el éxito enfatizan las cualidades humanas del talento que desean tener a su vera en el futuro.

Conscientes de que ya controlan la «customer experience», los datos y la innovación, los marketeros buscar equilibrar sus equipos de trabajo añadiendo a la mixtura con la que a día de hoy ya trabajan una buena dosis de creatividad y originalidad.

3. Orquestar tanto a humanos como a máquinas

Los marketeros son perfectamente conscientes de que la tecnología no hace magia. Y para sacar a ésta todo su jugo hay que entender primero a la perfección cuáles son sus procesos y cuáles de ellos pueden ser transferidos a las máquinas y cuáles atañen expresamente a los humanos.

Es vital que los profesionales del marketing implementen las nuevas tecnologías a su disposición a través de una lente 100% humana (y teniendo en todo momento en cuenta la manera en que tales tecnologías influyen en la experiencia de cliente).

El 73% de los marketeros con mejor índice de rendimiento se asegura además de que los flujos automatizados emanados de las nuevas tecnologías no colisionen en ningún momento con sus valores de marca

4. Codearse con otros ejecutivos

Los marketeros se ufanan de conocer al cliente mejor que cualquier otro departamento en el seno de la empresa. La estrecha conexión de los profesionales del marketing con el cliente real debería ser motivo suficiente para que los líderes marketeros se sentaran a la mesa junto con otros ejecutivos para diseñar la agenda estratégica de la empresa que les tiene en nómina.

No en vano, el 65% de los marketeros con mejores cifras de rendimiento a su vera influye y participa de manera activa en las estrategias de naturaleza corporativa.

5. Invertir de manera inteligente

Los mejores marketeros no invierten necesariamente más dinero que sus colegas menos sobresalientes. Simplemente abordan el gasto con una mentalidad totalmente diferente. Y se toman la molestia de medir sus inversiones tomando como referencias resultados previos y expectativas actuales.

Hay que tener además en cuenta que los marketeros a quienes les sonríen los resultados no se basan en cifras históricas de gasto para tomar las decisiones que atañen hoy por hoy a la inversión. Y en su lugar, destinan fondos con el foco puesto en sus actuales necesidades.

 

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